La pretemporada del Unicaja entra en una nueva dimensión. Hasta ahora, el equipo de Txus Vidorreta había sido una versión incompleta, condicionada por las ausencias internacionales y con varias de sus nuevas piezas todavía esperando su estreno. Pero eso cambia este sábado en Córdoba. La final de la Copa Andalucía será el momento de la primera fotografía realmente reconocible del nuevo proyecto verde y morado. Es verdad que ante un rival de talla menor, como es el Caja 87 de la Primera FEB, pero es evidente que el Unicaja que se verá en Córdoba sí será una imagen muy parecida a lo que está por venir en esta inminente temporada 2026/2027.
Triple aliciente
El gran aliciente para la afición en la final autonómica no estará en el marcador ni en el primer título en juego del curso. Estará en ver por primera vez juntos a tres de los fichajes que todavía no han podido debutar: Melwin Pantzar, Willy Hernangómez y Amine Noua. Tres incorporaciones llamadas a tener un peso importante en la temporada 2026/2027 y que, por fin, empezarán a mostrar sobre la pista qué pueden aportar al nuevo Unicaja.
Hasta ahora, Vidorreta ha trabajado con una plantilla incompleta. Han faltado piezas importantes para entender el verdadero dibujo del equipo. La llegada de los internacionales cambia el escenario porque permite al entrenador bilbaíno empezar a repartir roles, probar combinaciones y construir automatismos con un grupo mucho más parecido al que afrontará la competición oficial.
Willy Hernangómez, el nuevo referente interior
El estreno de Willy será uno de los grandes focos de atención. El pívot madrileño llega a Málaga como uno de los nombres más importantes del verano, con una trayectoria marcada por la NBA, la Euroliga y la selección española, aunque mostrando algunas dudas, sobre todo en la última Ventana FIBA. Su presencia se piensa que pueda cambiar la dimensión del juego interior del Unicaja, aportando experiencia, capacidad cerca del aro, rebote y una amenaza ofensiva diferente a la que tenía el equipo en temporadas anteriores. Pero más allá del nombre, Vidorreta buscará ver cómo encaja Willy en su sistema.
Pantzar, una pieza estructural para el perímetro
El caso de Melwin Pantzar es diferente. Su llegada no responde únicamente a una necesidad puntual, sino a una apuesta estratégica del club. El base sueco llega después de crecer en Bilbao y está llamado a aportar físico, velocidad, defensa y capacidad para cambiar el ritmo de los partidos. Su debut permitirá comprobar cómo se reparte la dirección del equipo con Alberto Díaz y Kendrick Perry, dos jugadores con mucho peso en la era anterior. Pantzar llega para sumar, pero también para elevar la competencia interna en una posición clave.
Noua, el físico que completa el puzzle
Amine Noua es otra de las grandes novedades que la afición podrá ver por primera vez. El ala-pívot francés, un fichaje para muchos sorprendente, aporta músculo, energía, rebote y una amenaza ofensiva diferente. Su perfil encaja con la idea de Vidorreta de tener jugadores versátiles, capaces de defender varias posiciones y castigar desde diferentes zonas del campo. Además, su presencia ayuda a definir una de las grandes incógnitas del verano: cómo será el reparto de minutos en el juego interior. Con Noua y Willy ya integrados, el Unicaja empieza a tener una fotografía mucho más clara de lo que quiere ser.
Final Copa Andalucía: momento de ver al verdadero Unicaja
Más allá del resultado de Córdoba, el valor del partido estará en las sensaciones. La afición malagueña podrá ver por primera vez una versión más cercana al equipo que competirá durante toda la temporada. Un Unicaja todavía en construcción, con muchas piezas nuevas, pero ya con todos sus protagonistas sobre la pista.
La llegada de Vidorreta ha abierto una nueva etapa después del ciclo de Ibon Navarro. Y como ocurre siempre en los cambios de proyecto, las primeras imágenes sirven para comprobar si las piezas encajan. Hasta ahora solo había pequeños adelantos. Este sábado llega la primera fotografía completa.
Willy, Pantzar y Noua ya están aquí. El nuevo Unicaja empieza a enseñar su verdadera cara en Córdoba, a partir de las 20 horas.