El Barça de Sekulic ya tiene su primera final. El equipo blaugrana superó a Kids&Us Manresa (77-90), en un partido marcado por los errores de ambos equipos. Los de Diego Ocampo dominaron la primera mitad, pero el cuadro culé reaccionó en el tercer cuarto y pudo dar la vuelta en el marcador. Timmy Allen y Justin Robinson fueron los máximos anotadores.
Manresa empezó bien en el partido, con un parcial de 5-0. Los de Diego Ocampo salieron con ganas al partido, con la ilusión de repetir otra final y levantar de nuevo el título de la Lliga Catalana. El Barça seguía de cerca el ritmo de su rival, aunque no era capaz en ningún momento de colocarse por delante. Los puntos llegaban principalmente desde la línea de tiro libre.
Y es que los de Sekulic no podían estar más erráticos desde el exterior y en la zona. Juan Núñez fallaba canastas fáciles y Justin Robinson no estaba nada acertado. Sin embargo, Manresa no aprovechó los bajos porcentajes del cuadro azulgrana para coger distancia y se fue tan solo cuatro puntos por delante tras diez minutos (18-14). Una gran noticia para los culés.
Joel Parra salió a pista con la energía necesaria para dar la vuelta a la situación en el segundo cuarto. El catalán anotó el primer triple que intentó y en la siguiente jugada se lució en la zona para clavar una bandeja. Otro veterano de la plantilla, Darío Brizuela, le siguió el ritmo y también acertó con una 'bomba' de las suyas. Los capitanes daban un paso adelante para sacar las castañas del fuego.
Por el otro lado, Timmy Allen y Hugo Benítez mantenían la diferencia para Manresa, aunque el acierto por parte de ambos equipos era muy limitado. El aro no paraba de repeler la pelota en prácticamente cada ataque y el partido estaba muy trabado. Un buen parcial de los culés les puso por delante por primera vez en el partido, pero Rafa Villar anotó tres tiros libres finales y los de Ocampo se marcharon por delante (42-38).
Aunque los estadounidenses del Barça no estaban dando un buen rendimiento, Olivier Nkamhoua dejaba buenas sensaciones en los últimos minutos de la primera mitad, metiendo alley-oops e incluso un triple. Tras el descanso, Justin Robinson salió con otra cara y anotó seis puntos de manera consecutiva para poner a los de Sekulic por delante. Ocampo tenía que pedir tiempo muerto.
El cambio de guion no era tan culpa de Manresa como mérito del Barça, que estaba mejorando los porcentajes de acierto tanto en el interior como en el exterior. Joel Parra seguía anotando y estaba siendo el protagonista de la victoria culé. Ante la ausencia de Kevin Punter en el partido para controlar las cargas, el catalán llevó el brazalete en todos los sentidos.
Manresa intentó acercarse en los últimos minutos, pero el Barça controló a la perfección su ventaja. Con esta victoria, el equipo de Sekulic se medirá el próximo domingo al iLERNA Lleida para conquistar el título de Lliga Catalana. Todo antes de que el próximo fin de semana se dispute la Supercopa Endesa, otro trofeo que podrían levantar los culés antes del inicio de la Euroliga y Liga Endesa.